sábado, junio 30, 2007

A los restos de mi amante… y a lo que queda de mi.

Entre caníbales los mordiscos no duelen
Ni las heridas sangran
Somos carne por dentro, y por fuera… insípidos como el aire
Por eso nos gusta devorarnos
Rasgarnos la piel y lamernos al final
El sangriento final
Rojos, cansados, más humanos, más sanos, curados de tanto pudor
Y tantas cochinadas exteriores
Entre caníbales somos placer y carne devorada sutilmente
Sutilmente fatales
Sutilmente salvajes

¡Rásgame!
¡Muérdeme!
Sáciate de placer en mi piel
Que mientras devoro tus entrañas
Hurgo en ti… y así, sólo así, querido, nos encontramos
Come de mi… tomate el tiempo en desmenuzarme*

te odio. y eso es mejor.

Soda*

2 comentarios:

george dijo...

¡como me gustaria acudir a tu invitación!
lo que dices es la excitación total, fuera del cuerpo arañazos, mordaduras, sangre--- dentro la suavidad de los genitales...

me encanta la idea

un abrazo querida

Lugnita dijo...

Andas medio hardcore, ¿no? Jajaja, Saludos Canela ela.