martes, noviembre 14, 2006

A veces sencillamente
no puedo dormir


Cementerio de Vírgenes


La prostituta se bajó del ser humano que yacía bajo sus piernas, no sin antes percatarse de los agujeros de celulitis que le perforaban los muslos, sólo le recordaban que ya no era la misma.

Recogió su sostén y procedió aplicarse otra capa de rimel en las pestañas, mientras observaba por el espejo el reflejo de aquel infante exhausto, sus ojos parecían desorbitados y en su boca podría haberse posado una mosca sin ser perturbada, seguramente estaría pensando que eso era placer.

El ex-virgen volvió a la vida en un instante, sus ojos parecían haber sido tragados y expulsados por un sapo. Elevó su cabeza y dirigió su mirada al cuerpo de la prostituta que tenía colocada una pierna sobre una silla y subía su panty media al mejor estilo de "El Graduado", ella lo miró también, tendido sobre aquel colchón que parecía más un cementerio de vírgenes que una cama decente, mientras expedía humo por su boca le dijo al púber con voz seca: “Te lo juro, casi lo disfrute”



3 comentarios:

romrod dijo...

muy bueno ;-)

Efe dijo...

en el cementerio de virgenes nos han enterrado centenar de veces, y somos tantas.

Tantas son las mujeres que, bajadas de ser humano, ofician a pala y unos pesos el entierro del nuevo muerto...

porque el asunto del sexo es, con mucho y muchas veces, asunto de bajo costo y película triste.

Txïo [Kanashii hitomi no onna] dijo...

¡Qué bueno! Me gustó mucho. Un besote :-)