lunes, diciembre 13, 2010

Destrucción instantanea

Mirarnos y descifrarnos es un vicio, tan destructivo como un cuchillo en el cuello. Tan peligroso como el arsénico. Y no podíamos dejar de hacerlo. Adictivos tus ojos, adictiva mi piel. Adictivo tu aliento sobre mi nuca, como cuchillo caliente en mantequilla. Mis manos frías, tu nariz torcida. Líneas intangibles que se rompían al acercarnos. Creer que la vida es un ratico, vivirla contigo un mundo entero. Un vinito aquí, una tapita allá, un flamenco, una salsa, y se venía la convulsión.

2 comentarios:

ángel dijo...

Prosa poética para abrir el apetito.


saludos...

Suporna Roy dijo...

Nice blog.......
Intersted in farming ?
Have a look.........................