martes, noviembre 27, 2007

A Caracas

A Soda con soda,

me voy a caracas a verlos volver con los muchachos de rockandron, padreoso me dijo que publicáramos un post referente para ver si alguien quería reunirse... HACERLO. Así que, dejen un comentario o manden un correo si quieren. Jcanela@gmail.com

lunes, noviembre 26, 2007

Marchar o no marchar... he allí el dilema



ajá, la defensa de nuestros derechos, hacernos escuchar, el movimiento estudiantil, goicochea el nuevo sex simbol caraqueño (vale acotar que me parece tan gallo que pierde todo el atractivo corrompible -¿es una palabra?-, siento que me va a convencer de ir a la iglesia, no, ya va eso se me hace sexy, me va a convencer de ir a una fucking marcha! NO!). Quiero hacerme entender, a ver si logro entenderme. Estoy de acuerdo con las marchas, pero, debemos admitir que muchas veces no son más que ganas de faltar a clases y posponer evaluaciones, una excusa para reunirse y farandulear, porque la política está de moda, y ser oposición es cool. A mi no me parece. El otro detalle es el hecho de que trancar las calles - que ya de por si la ineptitud del gobierno local lo ha logrado bastante bien teniendo las vías vueltas un asco entre huecos, embudos y construcciones eternas - sirve sólo para que la gente que si tiene que ir a trabajar y no se puede dar el lujo de faltar porque: “Esta defendiendo sus derechos en la calle”, pase un trago amargo.

No creo que somos la generación del 68 pero ni remotamente, podríamos llegar a serlo, si, obvio con apáticos como yo no se puede lograr nada, pero es que sencillamente salir a farandulear y trancarle el paso a otra gente (cosa que me parece un abuso) no creo que es la mejor forma de lograr que Chavez recapacite.

Sin embargo, si quisiera quemar cauchos... donde demonios los consigo? Curso rápido de vandalismo? Call me!

viernes, noviembre 23, 2007

Tener el tonto alto

No es que la felicidad no me siente, es que me incomoda, no es que sea una infeliz. En realidad suelo andar muy “happy” en general (sin hacer alusión a que ande borracha todo el tiempo). Pero cuando estoy muy consciente de mi felicidad, pues llega a un punto en que me hace sentir algo desquiciada, y no es que se reprima mi eventual “estado de felicidad”, es que se transforma en algo más psicológico, intenso y superficial al mismo tiempo. Los días que esos golpes de felicidad llegan, suelo reírme de nada, por lo general (y no lo había notado hasta ahora) son días en los que suelo estar en mi casa, conversaciones infinitas surgen, entre yo, yo, y mi otro yo (ajá no tan malo como la película, no hay de que asustarse).

Otro síntoma es que cuando llega el momento y mi distorsión mental se hace muy evidente, suelo alegar: “Hoy tengo el tonto alto". Si... eso definitivamente debería detenerse en algún momento, pero el hecho es que es bastante divertido.

lunes, noviembre 19, 2007

La Puerta

Por el aire se paseaba un certero aviso de que la puerta se cerraría en cualquier momento. Ella no podía evitar sentirse sofocada, unas pequeñas gotas de sudor caminaban por su frente y le producían un cosquilleo desesperante. Su mano sangraba un poco, lo suficiente para hacerse sentir. Si se movía la puerta se cerraría infaliblemente, si se quedaba quieta era esperar la muerte, algo que de una u otra forma sucedería, pero una leve esperanza, una ínfima gotita de fe yacía en la puerta, que no era más que un símbolo de su vida misma, todo se resumía a ese instante, con la certeza de morir, y aun así avanzar, levantarse y jugarse por unos momentos más de aire en los pulmones, un momento más de luz, de sabor, de olor, de calor, de vida, aferrándose inútilmente a algo que jamás sería de ella. Nada le pertenecía, y con el fin de su existencia se acabaría el mundo entero que conocía, nada le pertenecía, nada fue, nada es, nada será. Tan inconsistentes como la vida misma fueron sus últimos pensamientos, fugaz como su anhelo fue su ultimo movimiento. Un sorbo de aire y se lanzó hacía la cortina de luz... fue rápido, fue rápida, pero no lo suficiente, su cuerpo quedó inmovilizado entre la puerta y la pared, no tuvo la suerte de Indiana Jones, y mucho menos pudo rescatar el sombrero. El aire se le escapó de los pulmones, su cuerpo perdió la vida, y así, sólo de esta forma pudo salir por la puerta.

viernes, noviembre 16, 2007

¿Por qué no me callo?

No puedo escribir nada que ya no sepan acerca de la situación político-social actual del país. Y sinceramente, por los momentos, me da pena escribir mis cursilerías cotidianas - o quizá esto es una simple excusa para justificar mi falta de creatividad- sea como sea, tengo ganas de escribir algo referente, pero me parece que es llover sobre mojado, y mientras no traiga nada nuevo a colación, prefiero quedarme callada... al fin y al cabo este nunca ha sido un sitio para estar al tanto de lo último en política, a mi no me gusta la política, y sé que a mucha gente tampoco, pero lamentablemente - o afortunadamente, todavía no logró determinar eso - nos arrancaron la sabana mientras dormíamos, y nos derramaron un vaso de agua fría en la cara para despertarnos, y aun seguimos pasando el frío y el disgusto, a la expectativa de una bofetada o de que quizá el sol entre por la ventana y nos caliente las penurias... yo no soy quien, pero soy alguien. Aquí estamos todos.

lunes, noviembre 05, 2007

Entre nosotros


Ya no se cola el aire
(click here for a line)
porque no hay nada
ni algodón ni poliéster
ni cuero ni goma
ni siquiera un hilo
mucho menos pensamientos
sólo impulsos y movimientos
puf puf
todo se cae
como por arte de magia
yo desnuda, me parezco a mi
sin armas para que me vean desnuda
pluf pluf
yo me caigo
o me derramo
y casi parece
que fue por arte de magia


dime que me calle
si
así como tu sabes

Asfixiada de oxigeno decido buscarse un cigarrillo. Para no perderse tanteaba las paredes con sus manos, mucho esfuerzo encender la luz. El yesquero no estaba donde lo había dejado - maldita sea - (controle esos dedos señorita que nos cae la ley y nos cierra). Procedía a disculparse con la ventana, con el aire, con la luna, con sus pies, con las ramas, pero no pudo. Se tendió en el suelo. Se clausuró la vagina con un solo invitado, que se empeñaba en entrar y salir. Sus dedos se extendieron, y por fin notó que el piso estaba frío. No pudo llegar. Se levantó y se dirigió a buscar un vaso de agua. Un hilo frío y refrescante bajaba por su garganta. Y ya, a pesar de todo, nada se hizo interesante.

Avanza. Pum. Y... se detiene. A Dormir.

viernes, noviembre 02, 2007

Supongo que si, todos estamos llenos de algo, algunos de chiripas... pero en fin, algo es algo, o no?

Estos días se han pasado procesando la mierda...