miércoles, febrero 28, 2007

Sólo es cuestión de interpretación.

Es curioso que me preguntaras la diferencia entre exploración y explotación mientras yo te exploraba y esperaba que decidieras explotarme. Claro, jurídicamente hablando.

martes, febrero 27, 2007

Aniquílame una vez más
Que se me olvida como lo haces


Fulmíname, liquídame, acábame... así
Con todos los sinónimos que faltan
Los fatales, los dolidos
Los que suenan perversos
Y morbosos

A cambio
Mis lunares desfilaran por tus sabanas
Se arrojaran mis pechos sobre tu boca
Y mi perfume se colara en tu almohada

Así, aniquilada, yacerá mi cuerpo eternamente en tu memoria

jueves, febrero 22, 2007

¿el cielo?
sigue derecho, después del semáforo
¿el infierno?
Al cruza la esquina



Y que tal si nos conformamos con la idea de que no existe un cielo. No existe el infierno, y tratamos de vivir nuestras vidas sin el consuelo o el miedo de lo que pasará después, de lo que vendrá.

Escuche, creo en una canción, que el cielo y el infierno están en el interior de cada persona, y no puedo estar más de acuerdo. Es allí donde te penalizas o disfrutas de tu paz, porque aunque corras, te mueras, o te purgues, jamás te vas a salvar de ti mismo.

martes, febrero 20, 2007

Cartagena es una mujer bonita



Si las fotografías hicieran medianamente justicia a lo hermosa que es Cartagena de noche, créame, usted, se despediría de la comodidad de su sofá y saldría de inmediato a Cartagena de Indias. O sencillamente quedaría cojonudamente arrecho de no poder hacerlo.





Cartagena conjuga divinamente una ciudad de historia, “La Heroica” (como la llamó Bolívar) con la modernidad de la urbe pujante y jovial, la joya turística del Caribe.





Ver a Cartagena, así tan bonita, tan cuidada, tan esbelta (se me hace imposible no compararla con una mujer bonita e inteligente), te hace a momentos pensar, mientras admiras la combinación perfecta de colores, de matices de luz, de sonidos, ese cuadro viviente que parece Cartagena, que no hay mejor lugar en el mundo para vivir, y que tu vida ha encontrado un significado, que ese viaje estaba predestinado por las estrellas, que un día llegarías ahí para no irte nunca, y ser la extranjera que pasa desapercibido, y que la gente ve sorprendida cuando dices que no eres de ahí, que eres de Venezuela. Y entonces, una piensa, así, en ese momento de entrega total a Cartagena, ¿Por qué demonios no hay algo así en Venezuela? Si compartimos practicante la misma historia, la misma costa Caribe, las mismas murallas que ahora se vuelven absurdas sino es para tomarles fotos. ¿Qué nos pasó a nosotros? Somos la hermana mongolica y retrasada, que salio preñada a los 14, que pasó toda una vida pariéndole bastardos a misóginos inclementes, que nos abusaron y dejamos que abusaran, porque la poca satisfacción, la poca autoestima, y la ignorancia atiborrada nos hizo más que esclava de ellos, los abusadores gobernantes, esclava de nosotros, de flojera y facilismo. Y ahora, nos dejamos endulzar la oreja por el primer menso ególatra que vino a sobarnos el culo, que parecía tan bonitico él, hasta nos pidió la mano, tan dulce, tan cariñoso, tan patriota, si, tan bolivariano, pero que después del matrimonio se quitó la careta, y no es más que otro abusadorcito que busca que le sigamos pariendo bastardos, que nos pega y nos degrada, pero nos regala flores delante del vecino para aparentar ser el dulce venadito que no mata una mosca. Y yo sé que Colombia está jodida también, con toda la droga, los secuestros, la guerrilla, yo lo sé, y es ese precisamente el punto, ¿Por qué, por que, mil veces por que no podemos tener una ciudad costera que parezca una mujer bonita, y en cambio tenemos esta mamarrachada, gorda, sucia y descuidada? Es que Venezuela tiene costas muy bonitas, si, está Margarita, todas las costas de Coro, Pto. La Cruz, Cumana, Pto. Cabello, Morrocoy, pero ninguna Cartagena, y que nadie me diga que no tenemos con que. En fin, me fui por donde no era, no tenía intenciones de molestarme, pero se me salio de los dedos.

Continuemos. A Pesar de las grandes dudas que se puedan tener acerca de viajar en automóvil, (cruzar la frontera específicamente) por Colombia, la cosa no es tan peligrosa, o sea, es lo normal, no es que te vas a conseguir con guerrilleros que te van a secuestrar, o que te van asesinar en una esquina, y que todos los colombianos tienen ganas de sacarte dinero, no, la cuestión es normal, y cuando “normal” me refiero al grado de peligrosidad normal que tiene viajar en automóvil por Venezuela, es decir, se tiene que andar con cuidado, porque ciertamente no todo el que se le acerca a uno es un angelito enviado por Dios a protegerle y cuidarle, pero con precaución y moderación se puede viajar plenamente sin ninguna novedad alarmante. (Por supuesto hay casos como el de los alemanes que fueron asesinados en Cartagena, pero de verdad no es razón para sentenciarla, la ciudad es preciosa e inolvidable). La recomendación que hay que tener siempre en cuenta, es no salirse de “Bocagrande” y “La Ciudad Vieja”, esas son las verdaderas zonas turísticas de Cartagena, el resto son zonas habitacionales y por ende es allí donde la gente deja de ser amable. Mantente por lo alumbradito no te metas pa’ las esquinas.



La gente de Cartagena es muy amable, amable como todo el “local” que vive y está conciente de vivir en un lugar turístico. Cartagena en especial, (porque también pasé por Santa Marta, Barranquilla y Riohacha) es donde se ve la gente de mayor estatus social, y no es de casualidad, ya que Cartagena es la 6ta ciudad de Colombia, en importancia económica y en población. En Cartagena vive gente rica y gente que trabaja para la gente rica. Pero por lo general todos son muy cultos y pueden darte detalles históricos importantes y datos curiosos de la ciudad.

Las playas, oh si, las playas. En realidad las playas venezolanas no tienen mucho que envidiarle a las de Cartagena. Fui a “La Isla del Encanto”, es un paquete turístico que ofrece el hotel donde me hospede, que incluía un recorrido por las Islas del Rosario, y más específicamente a la Isla del Encanto. Es curioso, estas Islas del Rosario son en su mayoría (no estoy totalmente segura, lo deduje, de nuevo) privadas, imagino entonces que serán concesiones que les hace el Estado, que ya me imagino al Presi si se entera que las costas colombianas son privadas, le da un patatús y empieza que si el pueblo colombiano tiene derecho a bañarse y mearse toda la costa que le de la real gana. Esperemos que no se entere y empiece a ladillar.

Muchas cosas se escuchan de la belleza de Cartagena, pero quien no haya ido no sabe absolutamente nada de lo que hablo. Es un destino turístico inolvidable, un rinconcito de historia latina y sabor caribe. Cartagena es también el paraíso de la fotografía, casi cualquier rincón es material para un bello cuadro, yo en tres días tome casi casi 400 fotos, y eso no es nada.

Pero no te engañes Cartagena no es una ciudad de “limpios”, si la quieres disfrutar a plenitud debes irte con un saco de dinero, que por cuestiones en las que prefiero no caer, al llegar a la frontera te cambiaran por medio saco, así que si vas a gastar, llévate el doble, porque allá todo está más o menos al mismo precio, el meollo del asunto es, que el Bolívar vale la mitad de lo que vale un peso, entonces “una gaseosa” que aquí te cuesta 1000 bolívares, allá te cuesta 1000 pesos, es decir, 2000 bolívares.




Si piensas irte en carro debes tomar en cuenta que en Colombia la gasolina es extremadamente más cara que acá, y valga decir que su cultura con respecto a esta también es algo escasa, clasifican la gasolina en: “Extra, Corriente y A.C.P.M. (o algo así)”, de la cual deduje, (porque nadie supo decirme), la extra equivaldría a la de 95 octanos, corriente a la de 91 octanos y la otra pues, de verdad, no tengo idea de lo que era, pero, allá la gasolina ninguna tiene plomo, todas son “ecológicas”, así que no hay mucho apuro por el tipo de gasolina que utilices, aunque es recomendable la “corriente” por el precio (que oscila entre los 6.059 y 4.300 PESOS el galón, un galón equivale a 4 litros). Es más, es difícil que consigas alguna estación de servicio que tenga gasolina Extra, ya que su precio está por los 14.000 pesos el galón, y la gente poco la compra (mínimo por la costa). Los peajes son otro asunto, en el camino desde Maicao hasta Cartagena, te puedes conseguir unos 12 peajes, los cuales oscilan entre 3.400 pesos y 8.900 pesos, siendo la tarifa más común 6.900 pesos, es decir un realero, pero al menos las calles están en buenas condiciones, no conseguimos ni un hueco, algunas vías en reparación, pero nada que ver con algunas carreteras y autopistas del país.

Cartagena es una ciudad de elite, que combina perfectamente su historia con su cada día más creciente y ávida modernidad.

Si vas no puedes dejar de visitar:

La ciudad vieja, en especial la plaza donde está la gordita de botero, y comerte una pizza en el restaurante que está ahí mismito, escuchando la musica que viene desde “Pacos” o algo así. Aquí incluyo todos los destinos de la Ciudad Vieja, la muralla, la biblioteca, el museo del caribe, todo todo todo.

Bocagrande es el lugar para quedarse, es la parte moderna de Cartagena, también te puedes quedar en La Ciudad Vieja, pero sale considerablemente más caro.

Las Islas del Rosario, olvidate de las playitas de la costa. Por supuesto, esto incluye el tour por todas las islas y la visita al Acuario que es una belleza.

Hay tantos lugares que visitar en Cartagena que a mi me falto tiempo, pero me sobraron ganas.

Aquí yo, con mi cara de felicidad en la Isla del Encanto

jueves, febrero 15, 2007

Se puede decir

Los blogs divertidos, los entretenidos, esos en los que siempre encuentras algo que te ponen a pensar o que te hacen reir. Este, lamentablemente, no es un blog de esos. Este es un blog de alguien, que es como se le apetece, así de simple, sin adornos, sin edulcorantes, se es lo que se es sin animos de querer ser más o menos. Porque precisamente eso es lo divertido de tener un blog, nadie te edita, nadie te censura, nadie te dice que escribir o que no escribir, porque se escribe lo que se quiere, cuando se quiere, y como se quiere, sin importar que van a comentar, o si van a comentar.

Es lo divertido de tener un blog, que digo lo que quiero, cuando quiero y como quiero. Sin pretensiones. Porque para pretender ya tengo la vida cotidiana. Y yo soy una maestra a la hora de “pretender”.

Yo no busco dejarte un mensaje, ni una enseñanza, ni un consejo ni nada de eso, yo solo busco escribir cuando me place, y cero presiones.

Besos… se puede decir

¡¡¡Japi birday tu mi !!!



Ya son 20... y contando!

Baila como juana la cubana!!

martes, febrero 13, 2007

Yo quiero ser una chica Almodóvar
como Miguel Bosé

Adivina...

Quien cumple años amañana

eta que etá aquí



(la emoción viene de costumbre familiar)

lunes, febrero 05, 2007

El arte de ser una mierda

Ahora todo mundo quiere ser una mierda, una “ratica”.

Hay que tener cuidado como se dicen las cosas, cuando, a quien y en donde. Y no es que estoy de acuerdo con callarse lo que uno piensa de los demás, pero siempre me molesta la gente que creyendo ser “sincera” es cruel. La sinceridad es una cosa, la crueldad, es otra, totalmente diferente. Sé que hay gente ladilla, gente mediocre, gente bruta, y gente fea, pero uno no tiene por que estar diciéndoselos en su cara cada vez que a uno le venga en gana, y más aun, sólo porque le venga en gana.

Es que a veces parece que ser una mierda es una forma de ser “cool”, y mientras más mierda eres más descorazonado, y por ende más fuerte aparentas ser. Yo no creo que ser una mierda sea divertido. Sin que esto quiera decir que yo misma no pueda llegar a serlo, lo sé, a veces lo soy, así que este post es también una autocrítica, para esos días, cuando se me sale lo “mierda”. Tampoco quiere decir que a veces no se me salga lo ladilla, mediocre, bruta o fea.

Lo gentil no quita lo valiente.



La foto no tiene mucho que ver con el post, pero me dio risa. Es tomada de aquí

Cualquier parecido con la realidad
es pura coincidencia

(lo juro)

IA-AO


cansada Lucía de ser la de mentira
la que nadie se creía
se fue un día a casa de Sofía
la novia, la aburrida distraída
la que ya ni Juan se cogía
a decirle la verdad, y descubrir la mentira
(esa que nadie se creía)
que era ella, Lucía
la que Juan el descarado, -se cogía-
...hasta de lado.

viernes, febrero 02, 2007

Amores perros ¿?

I’m in Love!


Y no de un perro, sino de un perro perro.

Creo que se llama Rocky, se monto en mi carro repentinamente y fue amor a primera vista. Al pobre lo habían dejado abandonado, y tan falta de cariño él y yo sin nada que hacer, pues me lo quedé. Es un amor de perro. Ayer lo lleve al veterinario y me dijeron que no debe llegar al año de edad, así que es un cachorro, pero de corazón, porque de tamaño es inmenso.

Luego hago un post de mi perro, tengo examen… chau.