lunes, diciembre 12, 2005

Trasnochada y embriagada de paz


A mi amigo bohemio, por brindarme una madrugada de música interna.

Intento recordar tu tonada, para embriagarme el alma de nuevo con tu calidez, aunque el frió lo lleves en la piel, el fuego interno nunca cesa.


No pude llenar el vacío que dejó la tristeza,
no pude saciar las ganas que dejó la ausencia,
porque el amor viene en muchas formas,
y aunque el mío sea calido y constante,
el que quieres es de un alma distante.


Quizás ella te escuche en las noches, entre la soledad de las sabanas, y sus calcetines de tela. Quizás recuerde tu música, recuerde que fue tu musa, y contemple tu luna de almizcle y chocolate. No estoy segura de eso bohemio, pero sé que si te escuchó alguna vez, como te he escuchado yo, la música no la ha abandonado, ni tus pies descalzos, ni tu lucidez de borracho.

Solo los corazones tristes conocemos esa alegría, la callada y sumisa.

La pintura se llama "Musica è" de Enzo Caso.

3 comentarios:

xacker dijo...

Dandote toda la razón repito, el fuego interno nunca cesa y es que a veces la vida en un momento nos carga de nostalgia para el resto de ella.

Una marca; y la musica, los olores y colores de eso vivido te acompañaran siempre y cada tanto en tus soledades sonreiras y te embargara esa alegría, la callada, sumisa y nostalgica.

Espero tu siguiente post madrugada y embriagada de lo que sea.

Efe dijo...

Todos los días gano algo de ti,
todos los días algo de ti pierdo.
Y es en esta extraña situación,
En que caigo en cuenta que
La belleza es lo mismo que un instante,
Lo efímero es la refutación de las pretensiones eternas,
Que lo verdadero es efímero;
y es por eso que,
por un momento,
quisiera vivir en pausa,
para ganarte un poco
y no perderte nada...

Canelita, bohemio, embriagados de alegria, de tristeza, de encuentro y lugares no sé dónde; embriagados de paz, de fuero interno, de noches de música interna, embriagados de alcohol, de amor, embriagados a fin de cuentas...

Canela dijo...

Efe, a veces he pensado en postear tus comentarios, siempre son preciosos... un beso!