jueves, mayo 05, 2005

Soy imperfecta y amo mi imperfección, no creo que las cosas perfectas vayan conmigo. Cuando todo está "perfecto" nosotros mismo, por naturaleza, nos creamos más necesidades y BUM! Volvemos a la imperfección, así entramos en un circulo vicioso del que es difícil salir, y es que cuando logramos algo nos sentimos con el poder de lograr más cosas, entonces seguimos escalando una cima de necesidades vencidas, a la final dejamos de valorar las pequeñas necesidades que alcanzamos hace tanto pero que olvidamos por las nuevas, que en una escala de valores en vez de ser necesidades se tornan en banalidades. Hace cinco años el computador no formaba parte de mi vida, ni estar alejada de él creaba ningún tipo de insatisfacción o molestia en mí, ahora bien, díganme si alguno de ustedes se escapa de esto?... ¿Qué necesitamos en realidad para ser felices


¿Qué necesitamos en realidad para ser felices?...

5 comentarios:

RomRod dijo...

jeje, parte de ser felices es no necesitar ;-)
saludos!

Tesne dijo...

de verdad que no lo sé....supongo que solo disfrutar de algo que te gusta ó de un momento.

Anónimo dijo...

Por naturaleza somos inconformes, siempre vamos a querer mas, en parte esto ayuda a que te forjes tus metas y llegues a ellas, pero tambien te hace estar constantemente pendiente de lo que tienes y lo que no, y si eres incapaz de controlar eso, te vuelves infeliz o insarisfecho, y a la final no alcanzas la felicidad. Tenemos que mirar a nuestro alrededor, ver todo lo bueno que tenemos - y lo malo tambien - y tratar de ser felices con eso!

aitor11.com

Gons dijo...

Por naturaleza no podemos ser perfectos. Es imposible.
Con relación a qué necesitamos para ser felices, depende mucho de lo que consideres como felicidad. Creo que cada uno de nosotros tiene un concepto personal sobre la felicidad, y lo que buscamos depende de lo que necesitamos.
La felicidad es un estado de satisfacción sobre los distintos aspectos de la vida.
Con cariño,
Gons

Flamingos dijo...

Creo que la perfección empieza a llegar cuando empezamos a contar con la humildad necesaria para entender que es imposible que seamos perfectos. Como dice Bunbury

"Contra el balance decimal
me someto al disparate,
contra la eternidad
la belleza del instante,
contra el vacío admitido
me lleno de sustancia
y contra la distancia
la unidad completa."

No me gusta lo "perfectito". Prefiero la naturalidad del desorden. Esa es mi felicidad.

¡Muy buen Blog, Canela! Prometo leerlo más.

Besos argentinos, salud y... ¡Qué vuelen los Ángeles!