lunes, julio 05, 2004

Llevarte al clímax es más fácil que alejarte banalmente de mis encantos cotidianos.

Quisiera que te fundieras de deseo.

Cual es tu punto de ebullición? El mío todavía no lo alcanzo. Al carajo la virginidad! De que me sirve? Para sentirme aceptada en una sociedad tan cochina como sus mentes? O para sentirme aceptada por mi misma?, seguramente no he conseguido quien me caliente a tal grado que explote pidiendo más que una caricia. La virginidad por restricción no es más que hipocresía. Es un cerrojo mental que todos queremos abrir. Un mundo desconocido que definitivamente quiero conocer, es la complicación del cuidado lo que me detiene, es la preocupación por las cuentas lo que me limita, y el miedo a una barriga lo que me espanta. La curiosidad impulsa, mi noñes detiene. El calor y el sudor aceleran, el miedo frena. Maldita sea mi hipocresía y mi cerrojo mental.

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